LA CHEF LEONOR ESPINOSA GANADORA DEL BASQUE CULINARY WORLD PRIZE 2017

En un evento celebrado en Ciudad de México, la chef Colombiana Leonor Espinosa ha sido proclamada ganadora del Basque Culinary World Prize 2017; premio creado para distinguir a chefs con iniciativas transformadoras que demuestran cómo la gastronomía puede traducirse en un motor de cambio en ámbitos como el de la innovación, educación, medio ambiente, desarrollo social o económico, salud o, en general, que impactan positivamente la industria alimentaria.

Leonor Espinosa ha sido merecedora del Basque Culinary World Prize 2017 por Funleo, su proyecto actual. Sin complejos, Leonor asume la cocina popular de su país como motivo de orgullo y la promueve apelando a la innovación como herramienta para diversificar el uso de la biodiversidad y darle valor a lo propio. A través de Funleo, reivindica el hacer y el saber ancestral de poblaciones sobre todo indígenas y afrocolombianas, impulsando procesos de crecimiento rural en marcos de soberanía alimentaria, canales de comercialización con pequeños productores, así como espacios para la educación, nutrición, emprendimiento y turismo en localidades étnicas. Mientras suma apoyos por inaugurar un Centro Integral de Gastronomía en el Chocó, como marco alternativo al narcotráfico, insiste en que Colombia concientice su riqueza gastronómica y que, de forma autónoma, sus comunidades transformen su patrimonio biológico, cultural e inmaterial en formas de desarrollo social y económico.

Leonor Espinosa ha sido elegida ganadora del Basque Culinary World Prize 2017 de entre diez finalistas, por un jurado formado por algunos de los chefs más influyentes del mundo y por expertos internacionales de diferentes ámbitos. El anuncio del ganador se ha realizado en El Claustro de Sor Juana, país elegido para acoger este evento por constituir una expresión ejemplar de la riqueza y del potencial de la gastronomía latinoamericana y de los retos que afronta la cocina contemporánea.

El Basque Culinary World Prize es un premio internacional otorgado por el Gobierno Vasco en el marco de la Estrategia integral Euskadi Basque Country y por Basque Culinary Center (BCC) institución académica líder en gastronomía. Leonor Espinosa recibirá 100,000 euros que destinará a un proyecto de su elección, que exprese el poder transformador de la cocina. En 2016 el premio fue otorgado a la venezolana María Fernanda Di Giacobbe, por su proyecto Cacao de Origen, desarrollado en Venezuela.

El jurado del premio, presidido por Joan Roca (España), ha estado formado por los chefs Gastón Acurio (Perú), Michel Bras (Francia), Dominique Crenn (USA), Yoshihiro Narisawa (Japón) y Enrique Olvera (México) y por expertos internacionales en diferentes disciplinas como Laura Esquivel, autora del best-seller Como agua para chocolate; Kirmen Uribe, uno de los autores en lengua vasca más leídos y traducidos; Cristina Franchini, experta en derecho internacional, Matthew Goldfarb agricultor orgánico, sociólogo rural y experto en producción sostenible; y María Fernanda di Giacobbe, ganadora del Basque Culinary World Prize 2016.

Los diez chefs finalistas del Basque Culinary World Prize fueron: José Andrés (USA), Ebru Baybara Demir (Turquía); Leonor Espinosa (Colombia); Dan Giusti (USA), David Hertz (USA), Anthony Myint (USA), Daniel Patterson & Roy Choi (USA); Melinda McRostie (Australia / Grecia); Niko Romito (Italia); Ricardo Muñoz Zurita (México).

Todos ellos pertenecen a una generación de chefs internacionales que han expandido su rol en la sociedad y han redefinido su profesión integrando nuevas habilidades, creatividad, innovación e inquietudes sociales. Un movimiento que comenzó con un grupo pionero de chefs como Ferrán Adrià, Gastón Acurio, Dan Barber, Heston Blumenthal, Massimo Bottura, Claus Mayer, Jamie Oliver, Rene Redzepi y Alice Waters, entre otros.

Leonor Espinosa, ganadora del Basque Culinary World Prize 2017 ha proclamado:

“El premio significa una ilusión para aquellas comunidades que durante años han luchado por ser reconocidas a través de su valor ancestral y aporte a la identidad cultural nacional.  Es una forma de mitigar el silencio  generado por el conflicto armado, la injusticia y la exclusión. Y para el país ratifica, en este proceso de reconciliación, la importancia de apostar por procesos  gastronómicos como herramienta significativa para el desarrollo económico de las poblaciones donde realmente se encuentra el verdadero patrimonio generador de bienestar.»

Joan Roca, Presidente del Jurado del Basque Culinary World Prize, ha explicado:

«Como jurado, creemos que premiar a Leonor es premiar a todas esas personas que trabajan por que el campo y la ciudad se abracen através de la gastronomía demostrando las posibilidades que surgen cuando los chefs reconocen que la biodiversidad, la ecología, la cultura, la tradición y la herencia de comunidades locales importan. El trabajo de la ganadora le da voz al silencio y anonimato en el que se ha mantenido el patrimonio de culturas indígenas y afroamericanas; constituye, en ese sentido, un testimonio inspirador y multiplicador.»

Bittor Oroz, Viceconsejero de Agricultura, Pesca y Política Alimentaria del Gobierno Vasco, ha señalado:

”Este premio se enmarca dentro de la estrategia Euskadi Basque Country, una marca de país referente de excelencia, modelo de calidad de vida y de cohesión social. Un territorio innovador y competitivo en el que la gastronomía es una seña de identidad que se abre al mundo.»

Joxe Mari Aizega, Director General de Basque Culinary Center, ha explicado:

“A través de este premio queremos compartir testimonios inspiradores sobre como la gastronomía puede ayudar a mejorar la sociedad. La ganadora es un ejemple tangible de ello, del sentido de la responsabilidad que ser un chef significa hoy en día. Leonor Espinosa regala una historia inspiradora a la industria y nosotros estamos extremadamente emocionados de poder compartirla.”

Enrique Olvera, anfitrión del evento ha comentado al respecto:

“Fue evidentemente complicado porque había muy buenos proyectos y gente muy interesante y creo que al final lo que intentamos hacer es poner el foco sobre un concepto que una persona. Nos gustó mucho el proyecto ganador porque se puede replicar y puede ser inspirador para más gente para que haga lo mismo. Esto contribuye a que en México entendamos la importancia de la gastronomía, con tanta desigualdad e inequidad que hay en el país luego es difícil tratar de fantasear cómo la gastronomía puede corregir pero te das cuenta con este tipo de proyectos sociales que existe la posibilidad, que hay gente haciéndolo y que nosotros tenemos también la responsabilidad de hacer eso aquí en México.”

Las nominaciones para el Basque Culinary World Prize llegaron de 30 países y un total de 110 chefs fueron nominados. Para ser considerados para el premio, los chefs debieron ser nominados por otro profesional, actualmente trabajando en el mundo de la gastronomía.

Durante dos meses, profesionales e instituciones de las industria nominaron chefs de todo el mundo que demuestran que la gastronomía puede traducirse en un motor de cambio en ámbitos como el de la innovación, educación, medio ambiente, desarrollo social o económico, salud o, en general, que impactan positivamente la industria alimentaria.

El 12 de Junio un Comité Técnico se reunió en Basque Culinary Center para seleccionar a los 10 finalistas. El comité técnico fue presidido por la chef Elena Arzak, e integrado por Xavier Medina, autor y antropólogo de la Universitat Oberta de Cataluña (España); Melina Shanon Dipietro, directora ejecutiva de Mad Institute (Dinamarca), Jorge Ruiz Carrascal, académico del departamento de Ciencias de la Alimentación del la Universidad de Copenhague (Dinamarca), Marta Miguel Castro, científica titular del Instituto de Investigación de Ciencias Gastronómicas (España) y Joxe Mari Aizega, Director General de Basque Culinary Center.

Los diez finalistas  fueron

Anthony Myint. Estados Unidos

En vez de contribuir con el problema, la comida puede ser parte de la solución frente al cambio climático. Convencidos, el chef Anthony Mynt y la escritora Karen Leibowitz “viralizan” una manera consciente de asumir el negocio de la restauración, compartiendo información y herramientas que posibiliten un impacto positivo sobre el medioambiente. Así crearon ZeroFoodprint, una organización que trabaja con restauradores que intentan reducir, incluso “a cero”, la huella de carbono que generan sus operaciones. Dueños de restaurantes como The Perennial, lanzaron The Perennial Farming Iniciative para financiar a quienes implanten programas de “agricultura progresiva” y para propiciar cambios en la industria desde la siembra hasta la mesa.

Dan Giusti. Estados UnidosDespués de dejar las filas de René Redzepi, junto a quien fue el jefe de cocina en Noma, Dan creó recientemente Brigaid, con la idea de que las escuelas reestructuren el diseño y la funcionalidad de sus cocinas aprovechando el know-how de chefs profesionales, que aporten el conocimiento para generar cambios de forma y fondo en estructuras de alimentación colectiva. Trabajan por servir «comida de verdad» y reconstruir hábitos tan básicos, pero alterados, como el disfrute sin apuros de los alimentos en la mesa.

Daniel Patterson & Roy Choi. Estados Unidos

La amplia experiencia del chef Daniel Patterson en la alta cocina y el extenso manejo del lenguaje street-food de Roy Choi se ponen al servicio de Locol, un proyecto conjunto de cadena de restaurantes en Estados Unidos, que se empeña en cambiar el paradigma de la cocina rápida para convertirla no en la quimera de una comida saludable, sino en una realidad que beneficia a todos. Apostado por una ‘revolución de la comida rápida’, modifican una ecuación estigmatizada entre raza, alimentación y pobreza, demostrando que puede comerse mejor y más barato.

David Hertz. Brasil

La cocina podía constituir una alternativa frente a la delincuencia o al desempleo que tanto aqueja a poblaciones marginadas en Brasil. Eso creyó David Hertz hace once años cuando creó Gastromotiva, para capacitar a jóvenes en zonas populares que luego pudieran insertarse en un mercado laboral ávido de personal competente. Hoy el proyecto se extiende en tres ciudades de Brasil y una en México, además de contar con un comedor social en Río de Janeiro abierto en colaboración con el chef Massimo Bottura y la Fundación Food for Soul, en el que se reparten comidas hechas con foodwaste.

Ebru Baybara Demir. Turquía       

En el sureste de Turquía, Ebru Baybara Demir ha demostrado que la herencia gastronómica de un país puede servir no sólo como una herramienta de integración social sino como fuente de transformación económica en el ámbito del turismo. Por más de dos décadas, se ha dedicado a empoderar a mujeres con la idea de que generen fuentes propias de ingreso a través de sus cocinas. Su proyecto reciente va un paso más allá y encara la compleja crisis de refugiados en Turquía, proponiendo centros de formación tanto en Harran como en Mardin cuya misión es propiciar oportunidades de inclusión, diálogo intercultural y empleo.

José Andrés. Estados Unidos / España

Entre los hombres más influyentes del planeta según la revista Times, José Andrés no se conforma con tener una amplia cadena de restaurantes exitosos ni con ser una figura mediática. Al contrario,se implica en la generación de cambios en el sector alimentario en distintos niveles. Radicado en Washington, el chef español no ha dudado entrar incluso en el terreno de la política, para promover reformas migratorias y laborales; así como “un abordaje más inteligente de la política alimentaria”. Aprovecha su visibilidad para recaudar fondos que luego dona a proyectos que apuestan por hacer de la cocina un motor de cambio social en Washington y Los Ángeles. Embajador de la Administración Obama para la Ciudadanía, y embajador de la Alianza Global por estufas limpias lanzada por Hillary Clinton, impulsa iniciativas propias como World Central Kitchen, de educación y capacitación en países como Haití

 

Leonor Espinosa. Colombia                       

Sin complejos, Leonor asume la cocina popular de su país como motivo de orgullo y la promueve apelando a la innovación como herramienta para diversificar el uso de la biodiversidad y darle valor a lo propio. A través de Funleo, reivindica el hacer y el saber ancestral de poblaciones sobre todo indígenas y afrocolombianas, impulsando procesos de crecimiento rural en marcos de soberanía alimentaria, canales de comercialización con pequeños productores, así como espacios para la educación, nutrición, emprendimiento y turismo en localidades étnicas. Mientras suma apoyos por inaugurar un Centro Integral de Gastronomía en el Chocó, como marco alternativo al narcotráfico, insiste en que Colombia concientice su riqueza gastronómica y que, de forma autónoma, sus comunidades transformen su patrimonio biológico, cultural e inmaterial en formas de desarrollo social y económico.

 

Melinda McRostie. Grecia / Australia

Al norte de la isla griega de Lesbos, la cocinera Melinda McRostie ha capitaneado la ayuda a los refugiados durante la mayor crisis migratoria desde la Segunda Guerra Mundial, en el punto de mayor afluencia de llegada de personas. Con la ayuda de voluntarios de todo el mundo y en coordinación con las autoridades, ha ofrecido apoyo emocional, consejo y aprovisionamiento de ropa, medicinas y alimentos a miles de refugiados desde su restaurante y habilitando un campamento de tránsito para facilitar su viaje a la capital de la isla.

 

Niko Romito. Italia 

En colaboración con la Universidad Sapienza de Roma, el chef italiano ha concebido un protocolo que permite a los hospitales servir una comida más sana y sabrosa, que repercute en el bienestar físico y emocional de los pacientes. A través del proyecto ‘Inteligencia Nutricional’, Romito rediseña la cadena de producción del catering hospitalario con técnicas y conceptos desarrollados en su estrellado restaurante Reale para mejorar la calidad organoléptica de las comidas y maximizar el valor nutricional de los ingredientes. Romito logra mantenerse dentro del presupuesto diario hospitalario de Italia, país donde 45% de la comida de los hospitales acaba en la basura.

 

Ricardo Muñoz Zurita. México      

Reconocido por la revista Time como «profeta y preservador de la tradición culinaria mexicana», activista en pro de la biodiversidad y de la divulgación de su herencia culinaria, se ha dedicado como pocos a la investigación (Autor del emblemático Larousse Diccionario Enciclopédico de Gastronomía Mexicana) y al apoyo de productores locales en la reivindicación de territorios, de tradiciones gastronómicas y  de modos producción y alimentación más justos.

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